En Viena saqué una foto de un lugar que me
llamó la atención: dos tazas gigantes cargadas sobre dos tortugas
(respectivamente). Hacía un frío increíble, mi foto fue como “de paso”. Cuando
volví a Argentina y vi esa instantánea, no supe explicarme a qué respondía.
Pasaron más de 3
meses.
Cambiando canales
antes de quedarme dormida, veo en Canal
Encuentro una imagen que me llamó la atención. Era un cuadro de Klimt. De pronto era Viena. Y de pronto... las tazas.
Todo en
relación con la Secesión: el
movimiento de arte al cual perteneció Pamela
Colman Smith, la co-creadora del mazo de cartas de Tarot con el que estudio
(Rider-Waite). No pude sentarme porque ya estaba acostada. No cabía en mi
sorpresa.
Me invadieron los recuerdos de Viena:
uno de los pocos lugares en mi viaje donde mayormente estuve sola. Me volvió la
sensación de caminar las calles largas e interminables de esa ciudad con arte,
magia e historia todo a la vez. El frío, la nieve, los carteles en
gigantografía de los museos publicitando sus exposiciones, la importante
presencia del alemán gratamente aceitada con un tibio pero casi perfecto
inglés.
Corina Moscovich